Introducción
Las lentillas de colores pueden ser una forma con estilo de realzar o cambiar tu aspecto, pero llevarlas nunca debería causar molestias ni dolor. Si notas cualquier molestia al llevar lentillas de colores, es esencial identificar la causa de fondo y abordarla cuanto antes para evitar más complicaciones. A continuación, describimos cinco motivos comunes de molestias asociadas a las lentillas de colores y ofrecemos orientación médica sobre cómo resolverlas con eficacia.
Ajuste incorrecto de las lentillas
Uno de los motivos más comunes de molestias con lentillas de colores es un ajuste incorrecto. Las lentillas deben ajustarse correctamente a tu ojo para evitar irritación o dolor. Si están demasiado sueltas, demasiado apretadas o simplemente no tienen la forma adecuada para tus ojos, pueden causar roce, arañazos o molestias.
Cómo identificar un ajuste incorrecto
- Notas que las lentillas se mueven dentro del ojo o se desplazan de su sitio.
- Tienes una irritación constante, enrojecimiento o la sensación de tener algo atascado en el ojo.
- Visión borrosa o distorsionada, incluso con las lentillas puestas.
Solución:
Es esencial que un profesional de la salud visual te ajuste las lentillas. Evaluará las dimensiones de tus ojos y te recomendará lentillas con el tamaño y la forma adecuados a tus necesidades específicas. Evita adivinar el tamaño de tus lentillas o usar lentillas que no te hayan sido prescritas, ya que esto puede provocar molestias y posibles problemas de salud ocular.
Motivo n.º 2: ojos secos
Los ojos secos son otro motivo habitual de que las lentillas de colores resulten dolorosas. Cuando tus ojos no producen suficientes lágrimas o no producen el tipo de lágrimas adecuado, llevar lentillas puede resultar incómodo, ya que las lentillas pueden pegarse a los ojos o causar una sensación de arenilla.
Causas de los ojos secos
- Mucho tiempo frente a pantallas sin parpadear.
- Aire acondicionado, calefacción o exposición al viento.
- Ciertos medicamentos o enfermedades de base.
Solución:
Para combatir los ojos secos, usa gotas lubricantes que sean seguras para quienes llevan lentillas. Procura parpadear con regularidad, sobre todo cuando trabajes con pantallas, y plantéate usar un humidificador si tu entorno es seco. Si la sequedad persiste, consulta con tu óptico-optometrista para recibir más consejos.
Motivo n.º 3: lentillas sucias o dañadas
Si tus lentillas de colores están sucias, rayadas o dañadas, pueden causar molestias importantes e incluso dañar tus ojos. Los depósitos de proteínas, la suciedad y los residuos pueden acumularse en las lentillas y provocar irritación, mientras que las lentillas dañadas pueden causar arañazos o desgarros.
Cómo mantener tus lentillas limpias y seguras
- Limpia tus lentillas a diario con una solución para lentillas recomendada.
- No uses nunca agua ni saliva para limpiar tus lentillas.
- Revisa tus lentillas con regularidad en busca de arañazos, desgarros o cualquier señal de daño.
Solución:
Sigue siempre las instrucciones de limpieza que proporciona el fabricante de tus lentillas y cámbialas según el calendario recomendado. Si tus lentillas están dañadas, deséchalas de inmediato y sustitúyelas por un par nuevo.
Motivo n.º 4: sensibilidad a la solución para lentillas
Señales de sensibilidad a la solución para lentillas
- Enrojecimiento o escozor inmediatamente después de ponerte las lentillas.
- Picor u ojos llorosos.
- Hinchazón alrededor de los ojos.
Solución:
Si sospechas que el problema es tu solución para lentillas, cambia a una solución sin conservantes o diseñada específicamente para ojos sensibles. Consulta con tu profesional de la salud visual para que te recomiende qué solución puede ser la mejor para ti.
Motivo n.º 5: uso prolongado
Llevar tus lentillas de colores durante demasiado tiempo puede causar molestias e incluso dañar tus ojos. Tus ojos necesitan oxígeno para mantenerse sanos, y llevar lentillas durante periodos prolongados puede limitar la cantidad de oxígeno que llega a tus córneas.
Riesgos de llevar las lentillas demasiado tiempo
- Enrojecimiento e irritación.
- Sequedad o sensación de arenilla.
- Mayor riesgo de infecciones oculares.
Solución:
Sigue siempre el tiempo de uso recomendado por tu profesional de la salud visual o por el fabricante de las lentillas. Si tus lentillas están diseñadas para uso diario, no superes las 8-10 horas de uso. Recuerda dar un descanso a tus ojos y evita dormir con las lentillas puestas, a menos que estén diseñadas específicamente para uso nocturno.
Cuándo acudir a un profesional de la salud visual
Si notas dolor persistente, molestias o cambios en la visión mientras llevas tus lentillas de colores, es el momento de consultar con un profesional de la salud visual.
- Enrojecimiento, dolor o irritación persistentes.
- Cambios repentinos en la visión, como visión borrosa o doble.
- Secreción o hinchazón alrededor de los ojos.
Conclusión
El dolor o las molestias al llevar lentillas de colores pueden deberse a varios factores, como un ajuste incorrecto, ojos secos, lentillas sucias o dañadas, sensibilidad a la solución para lentillas o un uso prolongado. Si entiendes estos problemas habituales y tomas medidas para abordarlos, podrás llevar tus lentillas de colores con comodidad y seguridad. Recuerda consultar con un profesional de la salud visual si las molestias persisten, y sigue siempre las pautas de cuidado recomendadas para mantener tus ojos sanos.





